El tiempo se agota, Cambio climático en la Amazonía Peruana

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Los efectos del cambio climático y las actividades humanas que contaminan el ambiente.

Nuestro planeta está siendo gravemente perjudicado por los efectos del cambio climático y las actividades humanas que contaminan el ambiente. La Amazonía Peruana no es la excepción: sus ríos, sus bosques, su flora, su fauna y sus diversos ecosistemas, se encuentran en peligro a causa de la minería ilegal, la instalación excesiva de centrales hidroeléctricas, la agricultura no sostenible y la tala indiscriminada. El futuro de esta región y el de su población es incierto e incluso, las Comunidades Nativas -pueblos originarios que habitan allí desde hace miles de años- corren el riesgo de desaparecer.

 

Deforestación de la Amazonía En la Amazonía,la cuenca de bosque tropical más grande del mundo, la deforestación ha aumentado considerablemente en las últimas décadas. Esto se debe en gran parte a la utilización del suelo del bosque para actividades como la agricultura o la ganadería.

En la Selva Central de la Amazonía Peruana -una región subtropical ubicada en el centro del país, repleta de cerros y ríos, y denominada “la puerta de entrada a la Amazonía” debido a su ubicación justo a un costado de la cordillera de los Andes-, el aumento de la deforestación es innegable y está generando un paisaje desolador.

Ante esta destrucción de los bosques, los pueblos originarios que habitan la Amazonía son una de las poblaciones más vulnerables. La extinción de diferentes especies animales y vegetales, los enfrenta a la modificación e incluso a la pérdida de sus costumbres, hábitos, y hasta de su propia identidad ancestral; y además, en ocasiones, los obliga a abandonar sus territorios de forma involuntaria.

Según Lino Hereña, miembro de la Comunidad Nativa Asháninka “Bajo Kimiriki”, ya no existe un control natural del bosque ni del medio ambiente. “Aquí ya no hay animales como el Tapir, el Samani, el Cutpe o el Paujil, especies que antes habitaban la Selva junto a nosotros. Lo mismo con algunas plantas o árboles frutales que ya desaparecieron”, señaló.

Por su parte, Teddy Sinacay, líder de la Comunidad nativa Asháninka “Impitato Cascada”, coincide en que en la actualidad en Selva Central “prácticamente ya no hay bosque” y aseguró que la supervivencia de los pueblos originarios está en riesgo debido a esta escasez de animales y de vegetación. “Ya no podemos cazar, no podemos pescar porque los ríos están contaminados, y ni siquiera podemos acceder a nuestras plantas medicinales. Entonces, ¿Cómo vamos a sobrevivir?”, afirmó con tristeza.

Las proyecciones calculan que el uso del suelo para la agricultura en Selva Central se incrementará en más del 30% para el año 2035. Ante esto, Manuel Albán, Ingeniero Agrónomo que trabaja junto a Comunidades Nativas desde hace años, aseguró que el cambio en el uso de los suelos es uno de los mayores problemas actualmente en esta región. “Aquí se realizan muchos cultivos de piña, kion -jengibre- o cúrcuma, y eso es un pecado porque prácticamente se queman bosques, se cultiva y luego esa tierra queda degradada”, expresó. Y agregó que para que esa tierra vuelva a recuperar la cobertura vegetal que inicialmente tenía, deben pasar largos períodos.