El papel de la psicología en la gestión del estrés crónico

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El estrés crónico es una condición de salud mental que puede ser provocada por diversos factores como el trabajo, la salud, el dinero o las relaciones; y es un profesional capacitado la persona indicada para tratarlo. Sin importar la causa, representa un problema común en nuestra sociedad actual y puede tener efectos perjudiciales para nuestra salud. Si quieres saber cómo la psicología juega un papel crucial en la gestión del estrés crónico, continúa leyendo.

¿Qué es el estrés crónico?

El estrés crónico se produce cuando estamos expuestos a situaciones agobiantes de manera continua y prolongada, sin que tengamos tiempo para recuperarnos. A diferencia del estrés agudo, que puede ser beneficioso al ayudarnos a responder ante situaciones de emergencia, el estrés crónico puede tener efectos dañinos para nuestra salud física y mental. Problemas cardíacos, alteraciones del sueño y trastornos de ansiedad son solo algunos de los problemas asociados a este tipo de estrés.

¿Cómo la psicología puede ayudar?

La psicología ofrece varias estrategias y herramientas para manejar el estrés crónico. La terapia cognitivo-conductual, por ejemplo, puede ayudarnos a identificar y cambiar patrones de pensamiento que nos llevan al estrés. Las técnicas de relajación y mindfulness, por otro lado, pueden ayudarnos a reducir la tensión y a concentrarnos en el presente.

La terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las terapias más efectivas para tratar el estrés crónico. Esta se basa en la idea de que nuestros pensamientos influyen en nuestras emociones y comportamientos. Mediante la TCC, podemos aprender a identificar los pensamientos negativos que generan estrés y a reemplazarlos por pensamientos más adaptativos y saludables.

Técnicas de relajación y mindfulness

Las técnicas de relajación y mindfulness también son muy útiles para manejar esta condición mental. La relajación progresiva de Jacobson, por ejemplo, nos enseña a relajarnos a través de la tensión y relajación sucesiva de los diferentes grupos musculares.

El mindfulness, por su parte, nos ayuda a centrarnos en el presente y a aceptar nuestras experiencias sin juzgarlas. Practicar mindfulness de forma regular puede reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y mejorar nuestra salud mental.

Crea un plan de acción

Aparte de la terapia, es importante crear un plan de acción para manejar el estrés crónico. Este plan puede incluir aspectos como mejorar nuestro estilo de vida, establecer límites laborales y personales, y aprender técnicas de relajación.

Es crucial recordar que la correcta gestión del estrés es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo. Además, debemos estar conscientes, de que si el problema se vuelve difícil de manejar, lo más recomendable es buscar ayuda profesional como los psicólogos Lima, para tener herramientas que permitan tomar decisiones personales acertadas y poder aprender a manejar el estrés crónico, de modo que pueda mejorar nuestra calidad de vida.

El estrés crónico puede ser perjudicial para nuestra salud, pero la psicología ofrece métodos y soluciones eficaces para su manejo. A través de la terapia y la implementación de técnicas de relajación y mindfulness, podemos aprender a cambiar nuestros patrones de pensamiento y a reducir la tensión en nuestra vida diaria. No dudemos en dar el primer paso hacia una vida más tranquila y saludable.