Pionero Español Revoluciona las Baterías con su Electrolito Sólido para un Futuro Sostenible

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Jorge Díaz-Crespo Valdés inventor del electrolito solido para baterías y otras aplicaciones., cuya licenciatura en Clínicos de la Universidad Antonio de Nebrija marca el inicio de una notable trayectoria, emerge como el visionario creador detrás de una innovación que podría cambiar el curso de la industria energética: el Electrolito Sólido. Su incansable dedicación a la investigación científica y su profundo compromiso con el progreso tecnológico han culminado en el desarrollo de esta tecnología avanzada que promete transformar la forma en que percibimos y utilizamos las baterías.

En lugar de adherirse a las convencionales baterías de ion litio, Díaz-Crespo ha dado un paso audaz al introducir electrodos y electrólitos sólidos en su diseño.  Esta elección es significativa, ya que evita los tradicionales líquidos o geles ácidos y contaminantes que se encuentran en las baterías convencionales. La amigabilidad y biodegradabilidad del electrolito sólido abren un abanico de posibilidades para impulsar la popularidad de los vehículos eléctricos y reducir el impacto ambiental asociado con las tecnologías de baterías actuales.

En noviembre de 2014, Díaz-Crespo presentó su contribución al ámbito científico con la publicación titulada «Electrolito Sólido para Baterías y otras aplicaciones». El camino hacia la obtención de la patente no fue breve, ya que tuvieron que pasar varios años hasta que, en enero de 2021, finalmente se hizo realidad con la concesión de la patente (EP4297136). Desde entonces, la innovadora tecnología ha dejado de ser una mera idea en papel y ha sido implementada en diversos productos, demostrando su funcionalidad y potencial práctico.

El futuro de la industria automotriz y aeroespacial parece estar entrelazado con el electrolito sólido. Empresas líderes, como Nissan, han anunciado planes para lanzar vehículos equipados con baterías de estado sólido para el año 2028. Este movimiento estratégico anticipa un aumento en la capacidad de las baterías, tiempos de recarga más rápidos y una reducción en el costo por kilovatio-hora (kWh), factores que competirán directamente con los vehículos de combustión tradicionales.

Sin embargo, el alcance de esta innovación no se limita al sector automotriz. Se espera que el electrolito sólido tenga un impacto significativo en diversas industrias, incluyendo las telecomunicaciones, los microchips y las energías renovables. Según las declaraciones del propio inventor, estas baterías no solo son sostenibles y ecológicas al no depender de materiales líquidos, sino que también son compactas y flexibles, lo que las hace ideales para integrarse en una variedad de dispositivos. Con una mayor conductividad iónica, ofrecen eficiencia energética y tiempos de carga mejorados, marcando así un cambio en el paradigma de la tecnología de baterías.

Este hito tecnológico, originado en España, está destinado a influir no solo en el panorama nacional de los vehículos eléctricos, sino también a nivel internacional y más allá. Jorge Díaz-Crespo Valdés,  el inventor y creador del electrolito sólido para baterías y otras aplicaciones, está dejando una marca indeleble en la evolución de la tecnología de baterías y energía, abriendo nuevas posibilidades para un futuro más sostenible y eficiente.

Se pronostica que esta invención pueda llegar pronto a nuestras vidas en multitud de dispositivos y usos.