En cualquier tipo de vehículo, al pasar el tiempo y aumentar los kilómetros recorridos, suelen
aparecer ruidos de distinta naturaleza. El origen de estos ruidos puede ser muy variado y requiere
de la inspección de un experto. Existen ruidos provenientes de componentes internos y externos
del motor.
Componentes Externos:
– EL primer ejemplo de un ruido externo del motor sería un “chirrido” proveniente desde las
correas que transmiten el movimiento giratorio producido por el motor, hacia los distintos
elementos o accesorios con los que un vehículo viene equipado.
Estos elementos pueden ser tal como el compresor de aire acondicionado, que es el
encargado de comprimir el gas refrigerante que enfría el aire que ingresa al interior del
habitáculo del automóvil. Otro componente que es comandado por una correa, es el
generador o alternador, el cual es el encargado de suministrar energía eléctrica a todos los
componentes del vehículo, tales como la radio, las luces, los alzavidrios, entre otros.
Además, cumple con cargar el acumulador o batería del vehículo.
Los ruidos de origen externo del motor, suelen ser de fácil solución, ya que podría ser falta
de tensión en una o varias de las correas del vehículo o el desgaste excesivo de estas
mismas. Estos chirridos suelen aparecer frecuentemente cuando no se cumple con los
intervalos de mantenimiento del vehículo, ya que en las pautas de mantenimiento,
siempre incluyen la revisión de correas y los componentes que estos comandan.
– Otro ruido frecuente en el motor que también es de origen externo, es un ruido de
‘’rozamiento’’. Por lo general, estos ruidos provienen de los rodamientos que proveen de
tensión a las correas de accesorios (correspondientes al aire acondicionado, dirección
hidráulica, alternador, etc). Para solucionar este tipo de ruido es necesario el desmontaje
de la o las correas y girar los rodamientos de manera individual hasta identificar el
culpable de generar el ruido. Luego de identificar cual es el culpable, es necesario
reemplazar el rodamiento defectuoso y de paso la correa. Esto nos ayudará a proveer una
mayor fiabilidad a nuestro vehículo (capacidad que tiene este mismo de funcionar en
óptimas condiciones durante el mayor tiempo posible), ya que la rotura de cualquiera de
los componentes anteriormente mencionados, se podría traducir en una falla de mayor
magnitud, además de que el motor del vehículo deje de funcionar.
En resumen, los sonidos provenientes de elementos externos al motor si bien pueden ser de fácil
solución, pueden desencadenar fallas importantes en éste mismo, a pesar de que sean externos al
motor. Por lo que deben ser revisados y reparados a tiempo.
Componentes Internos:
Los sonidos anómalos del vehículo, también pueden corresponder a los componentes internos del
motor. Los ruidos provenientes del interior del motor, suelen ser los más complejos de
diagnosticar y por ende, los más costosos de reparar, ya que para identificar y reparar estos
ruidos, en ocasiones es necesario desarmar el motor del vehículo. Lo que genera un trabajo con
mayor detalle y en el cual se requiere invertir más tiempo.
Los ruidos provenientes del motor suelen tener como definición el “golpeteo del motor”. El origen
de estos es muy variado ya que podría ser desde el uso de un mal combustible hasta el desgaste
interno del motor. Entre ellos podemos mencionar los siguientes ejemplos:
– Golpeteo de auto detonaciones
El golpeteo generado por mala calidad del combustible suele ser cuando se le aplica carga
al motor, es decir, cuando el motor saca de inercia al vehículo (cuando el vehículo entra en
movimiento). Es en ese momento que aparece un golpeteo agudo, que va en descenso a
medida que se va aligerando la carga del motor o se pisa menos el acelerador.
Este tipo de golpeteo se debe a la auto detonación de la mezcla de aire y combustible que
ingresa al interior del motor, ya que el octanaje del combustible es muy bajo. Hay más
factores que inciden en la auto detonación, como por ejemplo el sensor de posición del
cigüeñal, ya que este es el encargado de indicar a la computadora del vehículo cuando
hacer el encendido de la mezcla que ingresa al motor.
Una de las formas más efectivas de prevenir este tipo de sonido, es intentar cargar
combustible solo en estaciones de servicio con respaldo de calidad del combustible. Al
igual que como conductores, siempre estar atentos a los ruidos que produzca el motor de
nuestro vehículo.
– Desgaste del motor
El desgaste del motor se puede deber a muchas razones, pero por lo general, las malas
condiciones de conducción y mal mantenimiento son los culpables del desgaste de este
mismo.
El desgaste del motor produce holguras excesivas en el motor. Las holguras en los motores
por lo general oscilan entre los 0.03 y 0.05 mm en los cilindros. Esto nos ayuda a hacernos
una idea de lo pequeñas que son, es decir son casi imperceptibles al ojo humano. Solo
podemos detectarlas con elementos de medición que son muy específicos. Estas holguras
tienen que ser “rellenadas” con el aceite lubricante de motor. De aquí la importancia del
aceite de motor, el cual no lo tiene que elegir el dueño del vehículo ni mucho menos un
técnico, solo el fabricante es el indicado para indicar el lubricante adecuado para el motor
nuestro vehículo. Ya que el fabricante del automóvil sabe con cuanta tolerancia funciona
el motor de este mismo y de acuerdo a estas holguras es el aceite lubricante que utiliza.
Las holguras excesivas dentro del motor, son la explicación de muchos de los golpeteos
constantes. Con constante se quiere decir que son en todo régimen o estado del motor,
con o sin carga, con el motor sin acelerar o con el acelerador a fondo. Este no disminuye
en ningún tipo de situación.
Las holguras excesivas pueden ser provocadas por exceso de temperatura, aceite
lubricante inadecuado, filtro de aceite saturado, bomba de aceite de motor en malas
condiciones, etc.
Estos ruidos internos son los que necesitan de mayor habilidad para solucionar, ya que podrían ser
invisibles al ojo inexperto. Solo un experto con el conocimiento y herramientas necesarias podría
solucionar una falla de esta índole.
Todos los ruidos anteriormente descritos, tanto de los componentes externos como internos del
vehículo, podrían traducirse en dolores de cabeza tanto para el dueño del automóvil como para el
mecánico. Para esto es importante mencionar que la información y formación es vital para la
reparación de nuestros automóviles.
Para una buena reparación es necesario un buen diagnóstico, es por esto que debes confiar en
nosotros, especialistas en el diagnostico automotriz. Un buen diagnóstico se traduce en la
optimización de recursos, tanto tiempo como dinero.
