El taller valenciano fundado por la artista Dada - Daliborka Kis Juzbasa y la economista Alejandra Loyola Coronado fusiona arte, historia y diseño en piezas de cerámica para la alta gastronomía.
Atelier Altamira nace en Valencia como un homenaje vivo a los artistas prehistóricos de la Cueva de Altamira, quienes, a través de pigmentos y fuego, dejaron testimonio de su existencia. Inspiradas por la conexión entre los vivos y los muertos, las fundadoras, la artista, diseñadora y escritora Daliborka Kis Juzbasa (Dada) y la economista Alejandra Loyola Coronado— han creado un proyecto que une pasado y presente mediante la cerámica de autor. Su objetivo es convertir cada pieza en un puente entre el arte ancestral y la cocina contemporánea de alto nivel.
“Altamira no es solo una cueva. Es un diálogo entre los muertos y los vivos. Entre lo que fuimos y lo que seguimos siendo”, afirma Dada, cuya obra se caracteriza por la búsqueda de permanencia y memoria a través de la materia. Alejandra añade: “En cada plato o cuenco de Atelier Altamira hay una historia. No producimos vajilla, construimos identidad y emoción.”
Inspiración: los muertos como fuente de vida artística
El nombre del taller evoca la mítica Cueva de Altamira, conocida por sus pinturas rupestres. Aquellas manos anónimas que trazaron bisontes y signos sobre la roca se convirtieron en símbolo de una humanidad que quiso dejar huella.
En Atelier Altamira, esa misma energía se reinterpreta en la creación de piezas únicas de cerámica hechas a mano.
Cada objeto es resultado de un proceso artesanal- Combina arcilla seleccionada, pigmentos naturales y óxidos metálicos como el hierro o el manganeso. Los tonos rojizos, negros y ocres remiten directamente a la estética de las cuevas prehistóricas. “Trabajamos con la misma intención que ellos, dejar testimonio. La diferencia es el tiempo, no la esencia”, explica Dada.
Cerámica para la alta gastronomía
Las colecciones de Atelier Altamira están orientadas a cocinas de alta categoría, restaurantes de autor y diseñadores de interiores que buscan piezas con valor simbólico y material. Cada creación combina la estética ancestral con la funcionalidad contemporánea. Claro, respetando proporciones, equilibrio y durabilidad.
“Queremos acercar el arte a la mesa, porque cada comida también es un ritual”, comenta Alejandra.
Filosofía: arte, memoria y permanencia
En un mundo dominado por lo efímero y lo digital, Atelier Altamira reivindica el valor del tacto y del tiempo. Modelar la arcilla, aplicar pigmentos, cocer en el horno. Cada gesto reproduce un acto ancestral. Para sus creadoras, la cerámica no es solo un material, sino un medio de comunicación con lo eterno.
Dada lo resume con contundencia: “Nuestros muertos no se han ido. Siguen aquí, en la tierra que moldeamos, en el fuego que da forma, en cada trazo que deja huella.”
Sobre Atelier Altamira
Atelier Altamira es un taller de cerámica artística con sede en Valencia, especializado en piezas de diseño para la alta gastronomía y el interiorismo contemporáneo. Fundado por Daliborka Kis Juzbasa (Dada), artista, diseñadora y escritora serbia, y Alejandra Loyola Coronado, economista de Valencia, el proyecto combina experimentación, artesanía y memoria cultural. Su producción se basa en procesos sostenibles, materiales naturales y una visión filosófica del arte y continuidad del espíritu humano.
Redes sociales: @atelier_altamira
