Marca personal para reclutadores: cómo construirla para aumentar tu cartera de clientes

/

Los reclutadores son profesionales que se dedican a buscar, seleccionar y contratar el talento adecuado para las empresas. Sin embargo, la saturación del mercado laboral actual ha permitido que los reclutadores también necesitan diferenciarse y destacar entre sus colegas y ante sus potenciales clientes. Para ello, es fundamental que trabajen su marca personal, es decir, el conjunto de atributos, valores y competencias que los identifican y los hacen únicos.

¿Qué es la marca personal y por qué es importante para los reclutadores?

Según Jeff Bezos, fundador de Amazon, la marca personal es lo que la gente dice de ti cuando no estás presente. Tiene que ver con las percepciones, impresiones y asociaciones que tenemos de un profesional, basadas en su experiencia, conocimientos, habilidades, acciones o logros dentro de una comunidad, sector o mercado en general.

Desarrollar una marca personal es una buena estrategia para que los reclutadores puedan destacarse ante las organizaciones y los candidatos en un proceso de selección, pero también para ofrecer sus servicios como freelancer, ante posibles clientes potenciales.

La marca personal para la industria del reclutamiento no solo les permite mostrar la experiencia, conocimientos y habilidades, sino también genera confianza, credibilidad y autoridad en el sector. Además, ayuda a los agentes de empleo a posicionarse como expertos, aportar valor a su comunidad y atraer oportunidades de negocio.

Los beneficios

Algunos de los beneficios que puede obtener un reclutador al construir y potenciar su marca personal son los siguientes:

  • Visibilidad y captación de clientes: Al tener una presencia activa y profesional en las redes sociales, especialmente en LinkedIn, el reclutador puede aumentar su alcance y visibilidad, así como captar la atención de posibles clientes que buscan sus servicios. Además, puede generar tráfico a su sitio web o blog, donde puede ofrecer más información sobre su propuesta de valor y sus casos de éxito.
  • Diferenciación y posicionamiento: Al definir su perfil de reclutador, su propuesta de valor y su público objetivo, el reclutador puede diferenciarse de la competencia y posicionarse como un especialista en un área o sector determinado. Esto le permite destacar sus fortalezas, su estilo y su metodología de trabajo, así como adaptarse a las necesidades y expectativas de sus clientes.
  • Generación de confianza: si se interactúa con su comunidad, compartir contenido de calidad y utilidad, y mostrar testimonios y recomendaciones de sus clientes, el reclutador puede generar confianza y fidelidad en su audiencia. Así, puede crear relaciones duraderas y de valor con sus clientes actuales y potenciales, así como con sus candidatos.
  • Prestigio y notoriedad: cuando se está al día de las tendencias, novedades y retos del sector al que se dirige, el reclutador puede demostrar su conocimiento, interés y proactividad. Así, puede ganar prestigio y notoriedad en su sector, así como ser reconocido y referenciado por otros profesionales, empresas y asociaciones.
  • Autoridad en su sector: compartir contenido de calidad, relevante y útil para su público objetivo, utilizando diferentes formatos y canales, como blogs, podcasts, vídeos, webinars, etc., hace que el reclutador pueda establecerse como una fuente de información y conocimiento en su sector.
  • Gestión de su reputación: siendo coherente, auténtico y transparente, mostrando su personalidad, sus valores y su propuesta de valor, el reclutador puede gestionar su reputación y su imagen profesional. De este modo se puede evitar o minimizar posibles crisis o conflictos que puedan afectar a su credibilidad o a su relación con sus clientes o candidatos.
  • Networking: es importante socializar y crear conexiones con otros profesionales, empresas y asociaciones relacionadas con su sector de interés, para ampliar y explotar la red de contactos y su alcance de su marca personal. Así, puede acceder a nuevas oportunidades de colaboración, aprendizaje, desarrollo y negocio.
  • Comunicación con su comunidad: Al interactuar con su comunidad, respondiendo a comentarios, preguntas y sugerencias, agradeciendo el feedback y generando conversación y engagement, el reclutador puede mejorar su comunicación con su público. Así, puede conocer mejor sus necesidades, intereses y preferencias, así como obtener información valiosa para mejorar su servicio y su marca personal.
  • Diversificación de negocios: Al tener una marca personal sólida, reconocible y atractiva, el reclutador puede diversificar sus fuentes de ingresos y sus opciones de negocio. Así, puede ofrecer servicios complementarios a su actividad principal, como consultoría, formación, mentoring, coaching, etc., o crear productos digitales, como ebooks, cursos, etc.
  • Realización personal: Al construir una marca personal que refleje su esencia, su pasión y su propósito, el reclutador puede sentirse más satisfecho y realizado con su trabajo. Así, puede disfrutar más de lo que hace, expresar su creatividad y su potencial, y contribuir con su aportación al desarrollo de las personas y las organizaciones.

¿Qué desafíos tiene construir una marca personal para reclutadores?

Crear una marca personal puede ser desafiante debido a la necesidad de diferenciarse de la competencia, encontrar la autenticidad, mantener la consistencia, tener paciencia y adaptarse al cambio. A pesar de estos desafíos, una marca personal sólida y auténtica puede generar grandes beneficios a largo plazo.

Algunos de los aspectos más difíciles de construir una marca personal para reclutadores pueden incluir:

  • Diferenciarse de la competencia: En un mundo donde hay una gran cantidad de personas y empresas que ofrecen servicios de reclutamiento similares, destacar y diferenciarse de la competencia puede ser una tarea difícil. Para ello, es necesario definir claramente el perfil de reclutador, la propuesta de valor y el público objetivo, así como comunicarlos de forma efectiva y atractiva.
  • Encontrar la autenticidad: Una marca personal debe ser auténtica y reflejar la personalidad y valores del reclutador, sin caer en la falsedad o la exageración. Para ello, es necesario hacer un ejercicio de autoconocimiento y autoanálisis, así como ser coherente y transparente en el mensaje y la acción.
  • Mantener la consistencia: Una marca personal debe ser consistente y mantener una línea y un estilo definidos, tanto en el contenido como en la forma. Para ello, es necesario establecer una estrategia y un plan de acción, así como seguir unas pautas y unos criterios de calidad.
  • Tener paciencia: Una marca personal no se construye de la noche a la mañana, sino que requiere de tiempo, esfuerzo y dedicación. Para ello, es necesario tener paciencia, perseverancia y constancia, así como medir y evaluar los resultados y el impacto de las acciones realizadas.
  • Adaptarse al cambio: Una marca personal debe ser flexible y adaptable a los cambios y las novedades que se producen en el entorno, el sector y el mercado. Para ello, es necesario estar al día, actualizarse y renovarse, así como escuchar y atender las demandas y las expectativas de los clientes y los candidatos.

¿Cómo influye la marca personal del reclutador en el crecimiento de su negocio?

La marca personal del reclutador puede influir positivamente en el crecimiento de su negocio, ya que puede ayudarle a:

  • Aumentar su cartera de clientes: Al tener una mayor visibilidad, diferenciación, confianza y autoridad, el reclutador puede atraer y captar más clientes que buscan sus servicios de reclutamiento, así como fidelizar a los existentes y generar recomendaciones y referencias.
  • Mejorar su servicio y su calidad: Al conocer mejor a su público objetivo, sus necesidades, intereses y preferencias, el reclutador puede ofrecer un servicio más personalizado, adaptado y eficaz, así como mejorar su calidad y su satisfacción.
  • Incrementar sus ingresos y su rentabilidad: Al tener una mayor demanda de sus servicios, el reclutador puede aumentar sus ingresos y su rentabilidad, así como diversificar sus fuentes de ingresos y sus opciones de negocio, ofreciendo servicios o productos complementarios a su actividad principal.
  • Potenciar su desarrollo y su innovación: Al estar al día de las tendencias, novedades y retos del sector, el reclutador puede potenciar su desarrollo y su innovación, así como incorporar nuevas herramientas, metodologías y soluciones a su trabajo.
  • Contribuir al desarrollo de las personas y las organizaciones: Al aportar valor, resolver problemas y ofrecer soluciones, el reclutador puede contribuir al desarrollo de las personas y las organizaciones, ayudándoles a encontrar el talento adecuado, a mejorar su desempeño y a alcanzar sus objetivos.

La marca personal para reclutadores es un elemento clave para diferenciarse, destacar y crecer en el mercado laboral actual. Para construir una marca personal sólida, reconocible y atractiva, los reclutadores deben definir su perfil, su propuesta de valor y su público objetivo, optimizar su presencia en las redes sociales, especialmente en LinkedIn, crear y compartir contenido de calidad y utilidad, interactuar con su comunidad, ser coherentes, auténticos y transparentes, estar al día y adaptarse al cambio, y diversificar sus opciones de negocio. Así, podrán aumentar su cartera de clientes, mejorar su servicio y su calidad, incrementar sus ingresos y su rentabilidad, potenciar su desarrollo y su innovación, y contribuir al desarrollo de las personas y las organizaciones.