2 de octubre de 2026. Silviu Zag trabajó como socorrista antes de dedicarse a los negocios digitales. También fue camarero y DJ. Su recorrido no empezó con un despacho, un equipo o formación en marketing. Empezó trabajando, probando ideas y preguntándose cómo construir una actividad que dependiera de sus propias decisiones.
Nacido en Rumanía, llegó a España siendo un bebé y creció en la Costa Brava. Según su relato autobiográfico, durante la adolescencia ya le atraía internet como lugar donde podían surgir negocios. Aquellos intentos fueron experimentos con errores y aprendizajes; no equivalían a conocer el sector de los infoproductos ni a saber construir una empresa.
Tras sus empleos en el sector servicios, trabajó en una empresa de transporte y asumió responsabilidades cada vez mayores. Esa etapa le enseñó a coordinar personas y resolver problemas bajo presión. También le hizo plantearse una pregunta que terminaría cambiando su carrera: si podía ayudar a hacer crecer una empresa ajena, ¿qué ocurriría si aplicaba esa energía a un proyecto propio?
Probó el comercio electrónico. Vivió meses de intensa actividad y, después, una crisis empresarial que le obligó a replantear su forma de emprender. En lugar de presentar aquella etapa como una línea recta hacia el éxito, Zag la explica como el momento en que tuvo que aprender a distinguir ventas, funcionamiento del negocio y riesgo.
Zag afirma que ha probado todos los modelos de negocio online que se propuso explorar y que consiguió hacer rentable cada uno. Lo presenta como resultado de probar ofertas, canales y formas de vender hasta comprender qué necesita cada proyecto. Es una afirmación sobre su propia trayectoria, sin atribuir cifras concretas a esos negocios.
Su siguiente paso fueron los infoproductos: negocios que crean y comercializan conocimiento en formatos digitales. Llegó a ese modelo sin experiencia previa en el sector. Empezó a trabajar con profesionales y creadores en la definición de sus ofertas, su comunicación y sus procesos de venta. Con el tiempo, ese trabajo tomó forma en Worldketing, proyecto que hoy se presenta como una agencia de crecimiento digital.
Hoy los infoproductos ocupan el centro de su actividad. Pueden tomar la forma de programas formativos, recursos descargables o acompañamiento digital. En Worldketing, el trabajo empieza por identificar qué sabe hacer un profesional, para quién puede ser útil y cómo convertirlo en una oferta clara. Después llegan el mensaje, los contenidos, la captación de personas interesadas y un proceso de venta que pueda medirse y mejorarse. La tesis de Zag es que el conocimiento necesita un problema concreto al que responder y una forma responsable de llegar a quien lo necesita.
Zag resume su manera de pensar en una frase: «Todo son patrones». Para él, emprender exige observar lo que necesitan las personas, entender por qué una oferta les interesa o les genera dudas, y construir una respuesta concreta. Su propuesta combina esa lectura del cliente con ejecución: probar un mensaje, escuchar la respuesta, corregir y volver a intentarlo.
Su recorrido plantea preguntas útiles para quienes empiezan en internet. ¿Qué habilidades adquiridas fuera del mundo digital sirven para emprender? ¿Cómo se aprende un modelo desconocido sin fingir que ya se domina? ¿Qué errores conviene reconocer antes de crecer? Zag aborda esas cuestiones desde su experiencia como trabajador y fundador.
Worldketing es la expresión actual de ese recorrido. Quienes quieran conocer los contenidos y proyectos de Silviu Zag pueden encontrarle en Instagram: @silviu.zag (https://www.instagram.com/silviu.zag/). También está disponible para entrevistas sobre su transición profesional, sus primeros proyectos y las lecciones que aplica hoy al crecimiento de negocios digitales.



