En un sector con fama de promesas imposibles y facturas sorpresa, la tarotista barcelonesa Marta Tezanos ha decidido contar, antes de que nadie llame, lo que hace y lo que no hace. Sus «reglas de la casa» son pocas y directas: no hace amarres, rituales, limpiezas ni retiradas de males; no da fechas exactas; no lee a terceros que no han pedido la consulta; no hace diagnósticos médicos y no repite la misma pregunta dos veces en un mes.
De la cocina de Selaya a Gràcia
Tezanos nació en 1971 en Selaya, en el valle del Pas (Cantabria). Aprendió a leer las cartas observando a su abuela, Carmen Ruiz Cobo, a la que en el pueblo llamaban «la Carmina». Echaba la baraja española a las vecinas en la mesa de su cocina, sin cobrar y sin llamarse vidente. Según recuerda su nieta, decía que aquello no era un don, sino saber escuchar.
Con diecinueve años, Marta se trasladó a Barcelona para estudiar auxiliar de enfermería y trabajó seis años, casi siempre en turno de noche, en una residencia del Guinardó. Allí, cuenta, aprendió lo que de verdad hace falta en este oficio: acompañar a alguien que tiene miedo sin mentirle.
En 1994 empezó a leer cartas de forma profesional en un gabinete de la calle Verdi. En 1997 cambió la baraja española por el Tarot de Marsella, que sigue usando hoy. En 2003 abrió consulta propia en la calle Torrijos, en Gràcia, y en 2016 la cerró para atender exclusivamente por teléfono desde su casa. Desde entonces atiende a personas de todos los barrios de Barcelona y de buena parte de España, las 24 horas del día.
Un método sencillo y a la vista
Su forma de trabajar es deliberadamente sencilla. Usa solo tres tiradas —tres cartas, cruz celta reducida y una sola carta— y es ella quien elige cuál según la pregunta, no según lo que cueste más. Cada consulta empieza con la misma pregunta: qué quiere saber de verdad la persona. Y termina siempre con algo concreto que se pueda hacer esa semana, nunca con un «espera y confía».
Lleva registradas más de 20.000 consultas en 34 cuadernos de tapas negras, donde anota la fecha, el nombre de pila y la pregunta de cada persona. Atiende consultas sobre amor y pareja, trabajo, dinero, decisiones, estado de ánimo y desarrollo personal.
Precio cerrado y una primera consulta gratuita
La transparencia llega también al precio. Sus tarifas son cerradas y con IVA incluido: 8 euros los 15 minutos, 14 euros la media hora y 23 euros la hora. Para quien todavía no la conoce, ofrece una primera consulta de tarot gratis por WhatsApp: la persona escribe su pregunta y recibe la respuesta en un mensaje de voz, sin dar datos bancarios ni suscribirse a nada. Es una consulta por persona y una sola pregunta.
La tarotista lo explica sin rodeos: lo que convence a alguien no es un anuncio, sino una tirada bien hecha. Si la lectura sirve, la persona ya sabe dónde encontrarla; si no, no ha gastado nada.
Un blog contra las trampas del sector
Tezanos escribe además un blog en el que aborda los problemas del sector: cómo reconocer una estafa, dónde está la trampa de las consultas de cinco euros, qué diferencia hay entre tarotista y vidente o qué preguntas conviene hacer antes de pagar a nadie. Todos los artículos los escribe ella, a partir de casos reales con los datos cambiados para que nadie se reconozca.
El servicio se presenta como entretenimiento y orientación personal para mayores de 18 años y no sustituye el asesoramiento médico, psicológico, jurídico ni financiero.
Más información
Marta Tezanos, tarotista en Barcelona. Teléfono y WhatsApp: 931 258 044.


